¿CÓMO RECUPERAR LA PASIÓN EN TU RELACIÓN DE PAREJA? 8 CONSEJOS PARA PAREJAS (CON Y SIN HIJOS).

Una de las razones por las que una pareja puede llegar a sentir que la chispa se ha perdido es porque la cotidianidad, la rutina, se ha comido todo el espacio de pareja. Con lo cual todo se vuelve demasiado previsible. El estrés y el cansancio se apoderan de nosotros, lo cual acaba pasando factura al tiempo de intimidad y sexo que compartimos.

Recuerda los inicios

Todo era nuevo, querías seducir al otro, explorar su cuerpo y las hormonas te hacían danzar alrededor de tu pareja: no dormías si hacía falta, salías de trabajar pensando en verle. En esta primera etapa la seducción y la novedad juegan un papel muy importante.

Por suerte, podemos utilizar esos recuerdos para guiarnos y ver de qué forma podemos introducir estos elementos de nuevo. Se trata de cuidar el deseo y el deseo necesita sorpresa, aventura, novedad, excitación. Si lo damos por hecho, fácilmente se quedará relegado a un segundo plano. Es importante cuidar nuestro deseo, ya que éste forma parte de la relación de pareja.

8 consejos para recuperar “la chispa”:

1. No busques un culpable

Reprocharse mutuamente que la culpa es del otro solo servirá para crear más distancia. Si nos sentimos atacados, la reacción normal es defendernos y acusar al otro. El hecho que la pasión y el sexo pasen a un segundo plano tal como pasan los años es una realidad que muchas parejas de largo recorrido deberán afrontar. Así que saca la culpa de la ecuación y ponte manos a la obra para cambiar.

2. Sé sincera contigo misma

¿Crees que la falta de pasión es el resultado de la rutina o hay aspectos de la relación con los que no estás satisfecho/a? No es raro que en terapia de pareja nos encontremos con muchas parejas donde el problema de relación se traslada al ámbito sexual. El conflicto puede acabar en un castigo del tipo “no te lo mereces” cuando el otro propone una relación sexual. Fácilmente se puede castigar al otro con el rechazo.

Lo que no decimos es fácil que se transforme en rabia y la rabia crea distancia. Podríamos decir que el sexo es el termómetro de la relación. Si la temperatura es baja las causas pueden ser varias. Si hay aspectos que no te gustan, que sientes que no funcionan y ves que esto se traslada en tener mayor distancia sexual con tu pareja, comienza por aquí.

3. Sal de la rutina

Cenad con vino, velas, buscad un canguro y planead una salida vosotros solos.  Deja el pijama de felpa y sorpréndele con una ropa interior diferente. La cuestión es hacer algo que rompa la monotonía, los días iguales, la previsibilidad. Algo que os haga conectar de nuevo con la diversión de estar juntos sin que obligatoriamente sexual. Se trata de recuperar la diversión en pareja y que esto permita que el deseo vuelva a aparecer.

4. Habla sin miedo de lo que te excita

Hablar de lo que nos excita puede darnos mucho corte, pero el sexo requiere saber qué le gusta a nuestra pareja. Si no sabemos esto es fácil que no toquemos la tecla justa. Si inicialmente te cuesta hablarlo cara a cara, usa las opciones que las nuevas tecnologías nos ofrecen. Si quieres una opción creativa, habla con la luz apagada (si no sentimos la mirada del otro, nos es más fácil dejarnos ir).

5. No dejes el sexo a la espontaneidad, planifica una cita 

Trabajamos mucho, estamos cansados y  algunos tenemos hijos. Si dejamos el sexo a la espontaneidad probablemente caeremos dormidos viendo cómo pasan los días. Planificad cuando queréis tener sexo, preparad vuestra cita o vuestro fin de semana romántico. Habladlo vía whatsapp para ir calentando motores. Se trata de que la preparación del encuentro forme parte del juego.

6. El elemento sorpresa

Piensa en algo que le guste a tu pareja y hazlo de sorpresa. ¿Sabes que le gustan los masajes? Ofrécete sin que te lo pida. Déjale una nota por la mañana para sorprenderle. Se trata de hacer un ejercicio de dejar de mirarnos el ombligo y ponernos en la cabeza de nuestra pareja.

7. Sexualízate

Puede suceder que el sexo disminuye porque simplemente pensamos menos en él. El día a día llena nuestro cerebro de mil cosas y el sexo deja de aparecer. Busca formas de introducir el sexo en tu disco duro: lee alguna novela erótica, mira películas de contenido sensual/sexual, busca en el fondo de tu cerebro cuáles son tus fantasías sexuales. Si no pensamos en sexo, difícilmente lo buscaremos.

8. Si sientes que te cuesta introducir elementos nuevos, ¿Porqué no pruebas algo diferente y asistes a un taller sexual? 

Lo más importante de todo es recordar que el sexo es una parte de la relación de pareja y como tal, debemos cuidarla. No debemos dar por sentado que porque nos escogimos y nos queremos se cuidará sola. Si seguimos esta premisa, seguro que podemos recuperar la chispa, la llama y hasta crear algún incendio sin ningún problema.

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